Expansión · 28 de agosto de 2026

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Múnich emerge como polo clave en la nueva carrera espacial con inversiones millonarias y tecnología satelital

A bright and modern office space with glass walls
Deliberate Directions / Unsplash

Un panel sobre tecnología espacial en el Munich Startup Festival destacó el creciente peso económico de la industria aeroespacial en Múnich y su papel en el llamado "nuevo espacio". El evento reunió a inversores, emprendedores y académicos para analizar las oportunidades y desafíos del sector en Alemania.

La discusión giró en torno a cómo la tecnología espacial ya es fundamental para la economía moderna, más allá de los cohetes y los astronautas. Desde la navegación por smartphone hasta la comunicación vía satélite, pasando por imágenes satelitales para la agricultura y la gestión de incendios forestales, el sector genera cada vez más aplicaciones comerciales. Florian Dötzer, director del TUM Venture Lab Aerospace & Defense, subrayó que "el espacio es esencial para el funcionamiento de la economía" y que los costos de acceso al espacio han disminuido, permitiendo que las startups se enfoquen en tecnologías específicas sin necesidad de desarrollar satélites completos.

Delta Vision, una empresa muniquesa fundada por el ingeniero aeroespacial Alex Plebuch, ha logrado consolidarse en un nicho que ahora supera los 90 millones de euros en pedidos. Lo que comenzó como un proyecto centrado en componentes como válvulas, bombas y reguladores de presión para satélites y cohetes se ha convertido en un negocio con un valor comercial significativo. Actualmente, la compañía emplea a 134 personas y recientemente anunció una ronda de financiación inicial por 10,2 millones de euros, obtenida tras siete meses de búsqueda de inversores. Plebuch destacó que la mayoría de los fondos provienen de family offices, junto con capital de riesgo, lo que aporta experiencia en la creación de empresas.

Joram Voelklein, inversor y cofundador de Alpine Space Ventures, compartió su visión de que el espacio no es una industria marginal, sino un sector con potencial para convertirse en uno de los más grandes del mundo en un futuro cercano. Su fondo, que gestiona más de 300 millones de euros, se centra en empresas europeas y estadounidenses del sector, priorizando la infraestructura industrial necesaria para aplicaciones posteriores. Voelklein admitió que su estrategia de invertir en solo siete empresas con participaciones significativas implica un "riesgo concentrado", pero argumentó que el conocimiento técnico y la visión a largo plazo son clave para el éxito en este mercado.

El ecosistema aeroespacial de Múnich también se beneficia de la colaboración entre universidades, centros de investigación y empresas medianas, conocidas como "campeones ocultos". Florian Dötzer resaltó que la ciudad combina talento diverso, desde estudiantes hasta expertos con experiencia en grandes corporaciones, lo que fomenta la innovación. Además, la región cuenta con una base industrial sólida en el sur de Alemania, Austria y Suiza, que puede servir como socio o proveedor para las startups locales. Plebuch describió el entorno como una "maquinaria" que apoya a las empresas en todas las etapas, desde la financiación inicial hasta el acceso a redes de contactos.

Voelklein confirmó que cuatro de las siete empresas europeas en las que Alpine Space Ventures ha invertido están en Alemania, y dos de ellas tienen su sede en Múnich. "No puede ser casualidad que la mayoría de nuestras participaciones estén aquí. Hemos analizado toda Europa y aquí están las mejores empresas", afirmó. Sin embargo, Florian Dötzer advirtió que el éxito actual no debe generar complacencia, ya que los principales competidores globales siguen siendo Estados Unidos y China.

El Munich Startup Festival informó sobre este panel.